Las embarazadas sí comen jamón serrano

Las embarazadas sí comen jamón serrano

Gestor | 12 abril 2017 | Blog

¿Cuántas veces has oído que no se puede comer jamón en el embarazo?

Cuando una está en estado de buena esperanza son muchos los cambios que se producen no solo en el cuerpo sino también en la mente y toda precaución es poca cuando se trata de la vida de nuestro futuro hijo, especialmente si la mujer es primeriza.

Lo mejor es fiarse de una sola persona, es decir, del equipo médico en cuestión (ginecólogo, matrona…) que os esté vigilando durante todo el embarazo. Si empiezas a escuchar lo que dicen unos y otros te vas a hacer tal lío que al final no podrás hacer ni comer nada. Así es que, ólvidate de lo que dicen tus amigas, tu madre, tu tía o tus colegas de trabajo porque cada una hace al final lo que considera oportuno y es tontería que estés intranquila. Haz lo que dicte tu conciencia y lo que te aconsejen los profesionales que te tratan a ti, y no a tus amigas (entre ellos también hay opiniones muy diferentes).

jamón en el embarazo

Y a lo que vamos, sobre el jamón ibérico, que es un manjar y eso lo saben bien los que vienen a Succo, hay 3 versiones.

  • El jamón ibérico está prohibido porque se considera carne cruda y puede producir toxoplasmosis. Se trata de una enfermedad que pueden contagiar los animales (gatos sobre todo) a las mujeres si éstos han consumido carne cruda infectada y puede provocar graves lesiones al feto y a la madre. Vamos, que son muchos pasos hasta que una embarazada se contagie, pero puede pasar.

 

  • El jamón ibérico está permitido porque ha pasado por estrictos controles sanitarios y lleva meses de curación que, en caso de tener el parásito, ya habría muerto.

 

  • El jamón ibérico se permite después de congelarlo porque al someterlo a baja temperatura el bichito muere y ya no hay peligro alguno.

Puedes quedarte con la versión que más te convenza, con la que te quedes más tranquila o con la que en tu caso te haya contado tu ginecólogo.

Si te quedas con la segunda o tercera opción, ya sabes que tenemos unos entrantes perfectos para ti.

5 mitos de la alimentación en el embarazo

alimentación en el embarazo

Existen muchas creencias populares sobre el embarazo y vamos a destacar las más conocidas para que os quedéis tranquilas a la hora de ir a comer a un restaurante y que sepáis que no son del todo ciertas. Ahí van:

  • Los antojos no satisfechos se reflejarán en forma de mancha en el bebé. Falso o al menos no está comprobado. Así es que tranquila en este sentido (aunque puedes aprovechar para que te mimen y pedir lo que te apetezca)

 

  • La embarazada debe comer por dos. Si tienes mucha hambre y quieres ponerte esa excusa, perfecto. Pero debes saber que tu mujer le está echando cara al asunto para atiborrarse. Es cierto que se debe aumentar la ingesta de calorías un poco pero ni mucho menos el doble.

 

  • Todo está permitido. ¡A comer se ha dicho!. Lo cierto es que, si bien hablábamos del jamón ibérico y de las distintas versiones, sí que hay que evitar la carne cruda, los embutidos sin procesar como el chorizo de una matanza, o la leche cruda, sin pasteurizar, como la de la Torta del Casar por ejemplo (una pena, porque la del Restaurante Succo está para chuparse los dedos). Y además, deberás limitar el consumo de café, alcohol y por supuesto, el tabaco si no quieres que tu bebé salga chiquitino en el mejor de los casos.

 

  • Debes suprimir las grasas. Mito. Las grasas son necesarias para el organismo y aportan los nutrientes esenciales en el embarazo para el buen desarrollo del feto, por lo tanto hay que consumirlas, eso sí, moderando las grasas saturadas (carne, embutidos, bollería industrial).

 

  • No se puede comer sal. El consumo de sal debe siempre ser moderado pero no en el embarazo sino en general. La sal contiene cloro y sodio, y en el caso de la yodada, yodo, imprescindibles para el buen desarrollo del feto en el embarazo. Echa sal a tus comidas, pero sin pasarte.

 

Ya sabes que en Succo tienes riquísimos platos que puedes comer siempre, también en el embarazo.